Archivos Mensuales: octubre 2013

Matrimonios, Divorcios y Amor

Lo irónico de este post, es que mientras lo redacto estoy en Pinterest rellenando el tablero de mi boda soñada, y a la vez viendo las estadísticas sobre divorcios en Panamá.

En mi muy humilde opinión, para que haya menos divorcios han de haber menos matrimonios. Qué obviedad, ¿no?

Para no dejarlos con la idea de que soy una tarada, ampliaré mi afirmación.

De acuerdo a El Instituto Nacional de Estadística y Censo de la Contraloría General de la República, en el año 2011 hubo 25.4 divorcios por cada 100 uniones legales en el país. Utilizo este año como referencia porque es el último año del cual se tiene información en la página del INEC.

Tomé algunos datos que me parecieron importantes sobre las estadísticas de Matrimonios y Divorcios. Los expongo a continuación:

Duración del matrimonio:

  • 38.2% de las parejas se divorcian antes de los 10 primeros años de vida matrimonial
  • 30.3% entre 10 a 19 años
  • 31.5% se separan con más de 20 años de unión legal

Causales de divorcio del 2007 al 2011:

  • El mutuo consentimiento de los cónyuges  (72.4%)
  • La separación de hecho por más de dos años (20.7%)
  • El abandono absoluto por parte del marido de sus deberes de esposo o de
    padre y de la mujer de sus deberes de esposa o madre (4.3%)
  • La relación sexual extramarital (1.3%)
  • El trato cruel físico o psíquico, si con él, se hace imposible la paz y el sosiego doméstico (1.2%)

Adicional a las causales y la duración de los matrimonios, también me pareció importante este cuadro que muestra las edades en las que nos estamos casando los panameños. Lo coloco para que vean que hay probabilidades de que no los deje el tren, si es que se quieren subir, pues.

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Luego de esta pequeña muestra de información, usted probablemente ya se habrá ubicando en alguno de los grupos, porque al fin y al cabo, todos somos partes de las estadísticas o vamos a serlo en algún momento.

Existen muchas parejas que se casan por las razones equivocadas, la mayoría de estos matrimonios terminan felizmente con el divorcio, otros se aguantan el infiero porque piensan que no hay nada peor que divorciarse.

Se me fueron ocurriendo una serie de razones por las cuales las personas se casan, disfruten:

  1. Se embarazaron. El embarazo no deseado o no planificado no es algo único de los adolescentes. Los “adultos responsables” también meten la pata, y claro, para guardar las apariencias es mejor casarse de una vez, al fin y al cabo, hay que casarse, ¿no?
  2. Él/ella representa estabilidad. Encuentras a ese hombre o mujer que te hace sentir como en casa. Se llevan bien, es cariñoso/a y da la impresión de que será un buen padre o madre. Y bueno, como ya tienes cierta edad y algunos años de relación estable, lo normal es casarse, ¿verdad?
  3. El siguiente paso. Ya tienen mucho tiempo siendo novios, eres profesional, tienes el carro que querías y te das cuentas que el siguiente paso lógico es el matrimonio. Un buen día te encuentras celebrando tu aniversario de noviazgo número ocho, y piensas: creo que llegó la hora, es el momento de casarse. Compras el anillo, pides su mano y voila, en un año ya están felizmente casados. Probablemente será un matrimonio muy lindo, porque estará lleno de recuerdos, pero, ¿es realmente una razón de peso?
  4. Las familias. Querer salir corriendo de ese manicomio que tiene por nombre hogar no puede ni debe ser una razón para casarse. Muchas personas buscan escapar de su casa y lo hacen por medio del matrimonio, es casi una sentencia de muerte. Usualmente van de Guatemala a Guatepeor. Pero también hay otro escenario con respecto a las familias. Ya está, te ganaste el cariño de todos los miembros de su familia, incluyendo al perro. Eres el único a quien Pulgas no le ladra o intenta morder. Eres parte del núcleo familiar. Y piensas, ¿cómo le hago para terminar con toda esta gente? Mejor no, me quedo así, al fin y al cabo si me caso ya tendré una buena familia política.
  5. Amor bruto, ciego, sordo, etc. Hay gente que cree que el amor es sufrimiento, dolor y drama. Y no importa que te hayan sido infiel en el noviazgo o maltratado. Tú estás convencido de que es la persona correcta. Se van a casar cueste lo que cueste. No importa nada, el amor todo lo puede y todo lo perdona, ¿no es cierto?
  6. Soledad. Desesperación. Presión. Todo el mundo se está casando, ¡yo también quiero! No hay peor forma de tomar una decisión que sintiéndose presionado. Morir solo no es un pecado, casarse desesperado sí lo debería ser. Casarse con alguien que uno no ama o que no lo ama de vuelta está bien jodido, aunque no lo crea, mejor es estar solo. El problema es cuando uno no se la lleva bien con uno mismo.
  7. Química sexual. Cuando hay buen sexo, hay pocas cosas que puedan competir con eso. Hay parejas que sólo se llevan bien mientras cogen, pero lastimosamente cuando uno se casa no se la pasa como cuis por todas las esquinas de las casa. Así que cuando golpea la realidad de las cuentas, las mañas ajenas, los peos que hieden (valga la redundancia), pues no hay sexo que valga para llevar la fiesta en paz.

Estoy segura que hay miles de equivocadas razones más para casarse, probablemente hay tantas como hay divorcios.

Yo creo en el matrimonio como una afirmación del amor, no como una imposición social o religiosa, me gusta celebrar, y por eso me casaría, para celebrar mi amor.  

El amor sigue siendo un misterio, porque personalmente no creo que exista una definición de él, sino millones. No esperes que el amor de tus padres sea igual al tuyo, no existe un amor igual al otro, y eso es lo maravilloso.

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